La Música

Basta con que suenen los primeros acordes de una canción para que te hagas carne en mí, una melodía que nos trae el viento de una noche de verano y nos lleva a cualquier día de invierno, cuando íbamos con alguien tomados de la mano.

El estribillo cantado a viva voz, flameando la bandera de esas amistades perdurables e impermeables, ajenas al tiempo y la rutina, cuando la vida era la complicidad de madrugadas de bailes y serpentinas.

Un telón de estrellas, el susurro de una radio allá lejos, vos de un lado, tantos de otro, escuchando lo mismo, y oyendo distinto, acercándonos mediante zancadas a través de edificios, campos y ciudades.

Aquellas palabras que otro supo decir mejor y que algún otro le pintó la melodía correcta, nos encuentran a vos y a mí, a veces a metros en el sillón, a veces a kilómetros de los que nada entiende el corazón.

Musicalizando esas miradas que coinciden, los abrazos que no sueltan, los besos que nos marcan, y las risas que elevan, acompañando a todo volumen en la algarabía que desborda o en el susurro que intimida.

Quizás no solucione los problemas ni las guerras calme, pero dejándola sonar, la música tal vez… nos salve.


 

Maria-Puetrueli-Escritora-Critica-Guionista-Firma-Smallest

Mary Putrueli Written by:

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