Tablero de Dios

Tablero de Dios

Tengo algunas pocas certezas en esta vida
las cuales disfruto poner siempre en duda
he cuestionado reiteradas veces tu existencia
aún en los clamores desbordados de vehemencia

Confieso haber comulgado de algún cuerpo prohibido
siendo jugador de un juego que inició vencido
confundiendo mi sobra en la bruma de la soledad
sintiéndome un torbellino que arrasa sin piedad

Nunca entendí de mapas ni instrucciones
las reglas de la vida las sentí carentes de perspectiva
aquellos santos atestados de luces y colores
siempre los consideré cobardes brabucones desertores

Sigo cuestionando algunas letras del abecedario
inventando palabras que nunca dicen lo necesario
en alguna búsqueda laboral me postulé como alfil
pero como sólo miro de frente, rechazaron mi perfil

Pienso que tal vez podría ser un buen peón
pero me han echado de varios rebaños por no ser del montón
de los secretos que guardo, hay sólo uno que no cuento
aquel que alberga en mis sueños, un benévolo tormento

De tanto pedalear la bicicleta de la mentira
mis ojos ahogados en las sombras del cordero
han vociferado a viva voz que me gobierna la ira
suspiro y anhelo de este celoso credo ser sólo un viajero

Como un invitado de honor a la última partida
he he dejado todos mis ases en una manga ajena
siempre dudando de aquellos de la bíblica docena
caigo sin batallar, mi reina finalmente ha sido vencida.

 


Maria-Putrueli-Escritora-Critica-Guionista-Firma-Smallest